WORK IN PROGRESS

sábado, 7 de junio de 2008

sin titulo: fragmento

Ayer me llegó un correo del tipo que quiere publicar mi librito, el anterior. Quinientas rupias norteamericanas y se quedan con todos los derechos por seis años. Una mierda, pero no tengo más opciones a mano, y me da pereza buscarlas. Le respondí un mail grandilocuente (iba un poco borracho, había estado con un buen amigo publicista en un garito cultureta que hace conciertos en vivo) diciéndole que para mí era un honor publicar en la editorial de esa universidad, que yo sigo ciegamente lo que me propone el crítico prestigioso, y no sé qué polladas más. Mañana veo a mi amor recurrente. Recupero la maleta con DVDs que le dejé y le pago la mitad del dinero que me depositó, sin yo saber, cuando me fui a China. Un préstamo que me ayudó bastante al regresar, cuando dejé el piso de mi ex sin casi nada en el bolsillo. Le pago porque cobré lo que me debía una agencia de publicidad por un trabajo para una franquicia inmobiliaria. Una revista de un cliente que estuvo tocando los huevos con el estilo, porque parece que le iba más el rollo revista dominical femenina que usó la periodista del número anterior. ¿Qué es lo que no les gusta, cómo lo quieren? No sé, no acaban de decirlo, estos tipos son grises por donde los mires, a mí me gusta mucho más lo que has hecho tú, pero ya sabes, son grises, no te preocupes, me dijo mi contacto en la agencia de publicidad. Vale, a mi me da igual, ellos piden, yo escribo. Para ser redactor hay que decirle sí a todo, si te pones finolis te vas al carajo. En cambio, con la cabeza gacha se puede sobrevivir, o casi. El tipo que me encargó el guión de la Tv movie anda desaparecido. No sé, quizá leyó la parte final de un mail que le reenvié. Era un mail para mi amigo el publicista, el del garito cultureta, donde le pedía consejos. En la parte final del mail decía que las ideas del tipo que me encargó el guión parecían de escuelita primaria, pero que no importaba, porque me dejaba bastante libertad. Desmadrar a los clientes es un deporte del gremio de los redactores, creo que el único. Como somos lacayos con el ego inflado es una forma de descargar la frustración de sentir al cliente encima, supongo. Eso sirve, también, para que los clientes circulen de un sitio a otro, cuando se enteran de lo que dicen de ellos sus agentes de publicidad. Se enteran por errores con los correos, como el mío, por teléfonos mal colgados, o por redactores cabreados o despedidos, que por joder les van con el cuento a los clientes. No importa cómo se enteren, lo bueno es que siempre se ponen de muy mala leche, como si te cagaras en sus madres, no sé por qué. Ellos tienen fábricas e inmobiliarias y compañías de transporte y cadenas de comida rápida y yo qué sé, nadie los obliga a tener bonitas ideas. Que crezcan, que se enriquezcan, que desmadren a sus competidores, eso es lo que el mundo espera de ellos, no que diseñen campañas de publicidad. Pero no, los tipos son duros, y como tienen dinero y nosotros, los copy y redactores, estamos jodidos, entonces creen, más bien saben, que son mucho más listos que nosotros. Normalmente hay esta guerra silenciosa entre clientes y publicistas; el redactor intentando hacer notar al cliente que es un paleto de mierda, y el cliente que se ocupa de hacer ver al redactor que es un gilipollas fracasado, rechazando su trabajo así porque sí, sólo porque le da la gana. Como relación, es tan sana como un amor entre un viejo millonario y un niñato promiscuo, o algo parecido.

3 comentarios:

Cristina dijo...

Estimable Armando Luigi; usted no utiliza nunca el punto y coma ¿verdad?

Una fiel y paciente lectora

Armando Luigi dijo...

Coño, como que es verdad, en este texto parece que no hay ninguno. En otros sí, supongo que depende del ritmo que quiera darle. Aquí, como estaba en el apartado "vida cotidiana" caí, sin darme cuenta, en el estilo realismo sucio norteamericano, o algo así. Como el inglés sí que prácticamente no lo usa (el punto y coma), y en cambio, está lleno de frases cortas con punto y seguido (sobre todo, el realismo sucio norteamericano), entonces nada, se pegan las malas mañas, como si fuera una traducción.
La pregunta sería por qué para hablar de un aspecto de la vida hay que usar un estilo? Joder, no sé, es una gilipollez, supongo que el inconsciente funciona solo, agarrándose a las referencias que tiene, o algo así. Pero sería más divertido, la verdad, escribir realismo sucio con prosa ampulosa decimonónica, rollo Becquer o, todavía peor, Victor Hugo, o decir barbaridades en formato soneto del renacimiento italiano. Ya ves, una idea más para probar (hay antecendentes, claro, pero ninguno que me guste, por lo que recuerde).
Pues nada, fiel y paciente lectora, gracias por tu fiel y paciente atención, que ha dado tu no sé si fiel ni paciente comentario.

Cristina dijo...

Bueno en realidad hay un punto y coma en el texto.

jajaja bueno en realidad yo no utilizo nunca el punto y coma ando buscando el por qué..

Cierto es que no se para qué ni cuando se utiliza. Como mucho lo uso para guiñar el ojo ;) con una sonrisa.

Gracias por contestar tan estúpido comentario. A veces una es gilipollas pero de todo se aprende y me dió Ud. una buena respuesta.

Me pregunto que quizás será el hecho de leer tanto en inglés que me hizo abandonar el ;)